Los años previos al inicio del nuevo gobierno estuvieron marcados por una grave inestabilidad política que impactó severamente en la inversión privada, reduciéndola 2.0% en año 2000 y 5.6% en el año 2001. Consecuencia directa de esta caída fue la contracción de la actividad económica, la cual se encuentra en un nivel similar a la 1967, según el PBI per cápita registrado al 2001. El estado de las Finanzas Públicas también estaba comprometido, pues el incremento de los gastos no financieros durante el periodo 1999-2000 generó déficits fiscales mayores al 3% del PBI. En suma la economía se encontraba estancada y el déficit fiscal en aumento.
Perú
Es la apreciación de diversos inversionistas de la comunidad internacional, como resultado de las oportunidades de inversión existentes y el clima de confianza y seguridad que ofrece el país para la inversión. Los considerables flujos de inversión extranjera canalizados al Perú durante los últimos años en el contexto del proceso de privatización, así como la procedencia de importantes inversiones orientadas al establecimiento de nuevas empresas y en otros casos al fortalecimiento de las ya existentes, confirman estas apreciaciones.
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